Árabe y RTL
El árabe pensado desde el diseño, no traducido después
Mostrar árabe y estar diseñado para el árabe son dos cosas distintas. En una plataforma de formación, la diferencia se nota desde el primer cuestionario y se paga en cada documento que se produce.
Una interfaz reflejada
Menús, rutas de navegación, barras de progreso y botones: toda la maquetación se invierte. Sus alumnos arabófonos no navegan por una pantalla pensada para el francés.
Un módulo, varios idiomas
Sus formaciones existen una sola vez en el catálogo, con una versión por idioma. Nada que duplicar, ninguna estadística fragmentada.
El árabe hasta dentro de los documentos
Certificados e informes se producen en árabe, en el sentido de lectura correcto. Ahí es donde se detienen la mayoría de las plataformas.
Traducido por IA, validado por usted
Un módulo se traduce con un clic, y la traducción automática nunca sobrescribe una revisión humana ya realizada.
RTL superficial o RTL estructural: dónde está la diferencia
Muchas plataformas anuncian compatibilidad con el árabe. En la práctica aplican una regla de estilo que alinea el texto a la derecha y dejan el resto intacto. El defecto se ve enseguida: barras de progreso que avanzan al revés, flechas de retroceso que apuntan al lado equivocado, columnas de tabla en orden inverso al de lectura. Aquí, el sentido de lectura es una propiedad de la plataforma, no un parche.
La navegación
El menú lateral pasa a la derecha, las rutas de navegación se leen de derecha a izquierda y las flechas cambian de sentido.
Las preguntas interactivas
Arrastrar y soltar, emparejamiento, ordenación, zonas activas: cada tipo de pregunta tiene su propio comportamiento en lectura invertida.
Los paneles
El orden de las columnas se invierte, y los gráficos y sus leyendas lo siguen.
Las cifras y las fechas
Siguen siendo legibles dentro de un texto en árabe, sin invertirse.
Un solo módulo, varios idiomas, sin caos de catálogo
La respuesta más extendida al multilingüismo consiste en duplicar un curso por cada idioma. El catálogo se duplica, luego se triplica. Una corrección debe trasladarse a todas partes. Y las tasas de finalización se reparten entre varias fichas, lo que hace imposible cualquier seguimiento real.
Una ficha única
El módulo existe una vez. Cada idioma es una versión suya, no una copia.
Progreso por idioma, un global estable
El alumno que sigue la versión árabe ve su progreso contabilizado, y su reporte sigue consolidado.
Una corrección, una sola vez
Usted corrige el módulo, no cuatro variantes desincronizadas.
El árabe no se detiene en la pantalla
Un alumno termina su formación y descarga su certificado. Si el documento sale en caracteres latinos o con una maquetación rota, todo el trabajo anterior se pierde. Los documentos que producimos siguen el idioma de la persona.
Los certificados
Generados en árabe, con su identidad gráfica, con el nombre fijado y la maquetación respetada.
Los informes
El informe completo en PDF se produce en el idioma de quien lo lee, sentido de lectura incluido. Un comité arabófono recibe un documento legible.
Las notificaciones
Los recordatorios de plazos se envían en el idioma del alumno, por notificación y por correo.
Traducir sin volver a producir
Producir una formación dos veces cuesta el doble. La IA de la plataforma traduce un módulo completo a partir de su versión de origen: textos, preguntas y respuestas. Sus equipos revisan, ajustan el vocabulario del oficio y mantienen el control.
Con un clic, no con un proyecto
La traducción se lanza desde el propio módulo, sin exportación ni proveedor externo.
Sus revisiones están protegidas
Una traducción automática nunca sobrescribe un texto ya revisado por una persona.
La locución sigue
El catálogo de voces cubre varios acentos, con escucha previa antes de validar.
Y si mañana necesita otro idioma
Se entregan cuatro idiomas, pero nada congela esa lista. Las etiquetas de la interfaz viven en base de datos y se traducen por IA: añadir un idioma no requiere ningún desarrollo ni espera ninguna versión del producto.
Las etiquetas se corrigen sin nosotros
Un término del oficio mal traducido se rectifica desde la administración.
Un nuevo idioma se añade por IA
Incluidos idiomas con pocos recursos que las plataformas internacionales ignoran.
Lo que cambia sobre el terreno
En una planta, un almacén o una red de puntos de venta, parte de los equipos lee árabe con mucha más comodidad que francés. Imponerles una formación en una segunda lengua es aceptar de antemano tasas de finalización mediocres y aprendizajes frágiles. Formar a cada uno en su idioma no es una comodidad: es lo que hace que la medición sea honesta.
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